Hacía tiempo: muchos años, que yo no pasaba una tarde, pateando los campos de Macotera. Hacía tiempo que no escuchaba el canto alegre de la alondra ni el canto corto y ronco de la codorniz ni el grillar de los grillos. Hacía tiempo que no atrochaba el sembrado, ni teñía de verde las zapatillas. Hacía


