Miguel García Cuesta (1803-1873): catedrático de la Universidad de Salamanca, obispo de Jaca, arzobispo de Santiago de Compostela, cardenal Romano, senador vitalicio del reino de España y diputado por las Cortes Constituyentes de 1869.
Ramón Nieto Pérez (1804-1879): colega y compañero del Cardenal Cuesta, fue catedrático de Literatura en la Universidad de Salamanca, decano de la Facultad de Filosofía y Letras y vicerrector de dicha Universidad.
Manuel García Nieto (1894-1974) (padre Nieto): sacerdote jesuita. Ejerció el ministerio sacerdotal en Cantalapiedra y Santa María de Sando hasta que fue destinado a la Universidad Pontificia Comillas. Está enterrado en la iglesia parroquial del Milagro de San José en Salamanca. Tras su muerte la Compañía de Jesús inició el proceso para su canonización. El padre Nieto es el único religioso que tiene abierta una causa para su beatificación, a pesar de la existencia de múltiples religiosos macoteranos que murieron en olor de santidad, como madre Manuela Cuesta García, Eugenia Bautista Jiménez, Miguel Zaballos o Domingo Bueno.
Jaime Flores Martín (1906-1974): se doctoró en Filosofía, Teología y Derecho Canónico y, después de trabajar en dos parroquias, ingresó en la Hermandad de Sacerdotes Operarios. En 1960 fue nombrado obispo de Barbastro y poco después administrador apostólico de Huesca.
Otro personaje que, aunque no era oriundo de Macotera, estuvo muy ligado a esta villa fue Diego de Torres Villarroel. Fue este famoso escritor, sacristán de la iglesia de la villa, gracias a la amistad que le unía con la duquesa de Alba, Mª Teresa Álvarez de Toledo.