


Antes de que la expansión de los modernos medios científicos para la predicción
meteorológica llegaran a los ámbitos rurales, los agricultores y pastores miraban al cielo, a los animales e, incluso, a los seres inanimados para tener una idea más o menos
aproximada, del tiempo atmosférico que les iba a deparar el día siguiente, o los
sucesivos.
Hasta que a mediados de los sesenta la señal de la televisión no llegó y, con
posterioridad, la mayoría de las familias dispusieron de televisor donde
poder ver el pronóstico que nos ofrecía el hombre del tiempo, y los antes dichos
métodos fueron la mejor manera de hacer predicciones meteorológicas. Y entre ellas
están las del pronóstico a largo plazo y de larga duración conocidas como
“Las Cabañuelas, las Retornas y las Canículas”.
Para hacer la predicción del tiempo para el año siguiente era fundamental realizar
una observación del mes de agosto que se divide en tres partes: Cabañuelas,
Retornas y Canículas, que se corresponden con los doce meses del año en sentido
ascendente, los mismos en sentido descendente y los doce apareados de dos en dos;
pero nos sobra un día 12+12+6=30, y agosto tiene 31, por lo que teniendo en cuenta
lo que hemos leído sobre las Cabañuelas el primer día del mes o el último debería
considerarse fundamental, así que nos inclinamos porque el día 1 sea el que en muchos lugares se llama “la clave del año”, es decir, en un día el resumen de todo el año meteorológico.
Por ello, para conocer el tiempo que nos deparará el año venidero, el calendario de observación sería el siguiente:
Día 1 de agosto, lo que nos depare el día será un reflejo del año siguiente.
Días 2-13, meses de enero a diciembre.
Días 14-25, meses de diciembre a enero.
Día 26, meses de enero y febrero.
Día 27, meses de marzo y abril.
Día 28, meses de mayo y junio.
Día 29, meses de julio y agosto.
Día 30, meses de septiembre y octubre.
Día 31, meses de noviembre y diciembre.
También nos han contado que el día 28 de agosto es conocido como “La Cabañuela del Pastor”, por lo que dicho día podría considerarse la clave del año en lugar del 1 o el 31 del mes; en ese caso, las Cabañuelas serían del 1 al 12, las Retornas del 13 al 24 y en las Canículas sería necesario saltarse el día 28, y estarían compuesta por los días: 25, 26, 27, 29, 30 y 31.
Los aspectos climáticos a observar serán las brisas, el viento, las nubes, las nieblas, la humedad, la lluvia y todo aquello que pueda darnos alguna pista sobre los distintos fenómenos atmosféricos.
Una hábil conjunción de lo ocurrido en cada una de las tres partes del mes de agosto más lo que nos dijera el día 1 o el 28 , nos dará una idea bastante aproximada al tiempo que disfrutaremos o padeceremos en cada uno de los meses del año siguiente.
Cada parte del día se corresponde con la misma parte del mes o los meses a los que refieren las Cabañuelas, las Retornas y las Canículas.



