


La reja del balcón tiene una estructura similar a la reja de la ventana: ambas salen de las mismas manos y poseen idéntico diseño; ambas muestran la misma tipología. La reja del balcón también ofrece esa doble función de seguridad y protección de la vivienda.
Echando un vistazo por el pueblo, se ha observado dos tipos de balcones: los que se limitan a cerrar el hueco de la ventana y, por consiguiente, van rasantes con la fachada de la casa, y los que se alzan en voladizo. Entre ellos, distinguimos los sencillos, de tubo circular, que se engancha y remacha en la parte inferior de la greca, y los de fantasía o filigrana, que es además de decorativo, signo de suntuosidad y capricho.
El balcón con la fachada de muro de ladrillo, interrumpida por lienzos de cemento pintado de color claro, definen un elemento arquitectónico y decorativo característico de la vivienda señorial de Macotera y que ponen de manifiesto el gusto y el estilo de aquel maestro de obras, que dejó su impronta en numerosos edificios del pueblo, el señor Evaristo; trabajo perfecto al que también contribuyó el buen hacer de nuestros herreros – forjadores, los Salineros y los Bautista (Francisco, Germán y Daniel).
Información sacada del libro “Rincones Macoteranos” escrito por Eutimio Cuesta y Jose Luis Rivero.



