


La sequía es uno de esos fenómenos meteorológicos que pueden tener consecuencias catastróficos para la sociedad, sobre todo si se alarga en el tiempo. Mientras que las reservas de agua las conseguimos gracias al agua de lluvia y su captación puede ser determinante en épocas donde la sequía azote con fuerza.
Existen varios tipos de sequía: la metereológica, y la agrícola. La primera se da cuando no hay precipitaciones de forma prolongada en el tiempo, mientras que la segunda (aunque suele ser una consecuencia de la primera) se produce cuando los suelos tienen un déficit de agua que alcance los dos metros de profundidad.
Algunas de las consecuencias más importantes son:
El agua es uno de los recursos que más se necesita en la agricultura y la ganadería, por tanto, el tener reservas está lleno de beneficios.
Las principales consecuencias y beneficios de contar con reservas de agua son para toda la sociedad en general, ya que si hay agua ganamos todos. La agricultura y la ganadería pueden seguir su curso, el medio ambiente mantiene sus hábitats y ecosistemas de manera natural y bajamos los niveles de contaminación hasta que son óptimos.
¡El agua es fundamental para la vida!



