


El trigo es uno de los granos más producidos en el mundo, concretamente tiene el tercer puesto de producción mundial, por detrás del arroz y el maíz, prueba de ello es que se encuentra presente en la mayoría de los alimentos que componen nuestra dieta diaria, ya que es utilizado para hacer harina, harina integral, sémola, cerveza y demás alimentos. El trigo es un cereal de la familia de las gramíneas y tiene un característico color amarillo, su origen se encuentra hace más de 12.000 años en Oriente Medio.
Las variedades de trigo se pueden dividir entre blandas y duras, entre las variedades de trigo blando que garantizan tanto una productividad alta, como una excelente calidad, tenemos en primer lugar el trigo blando de primavera variedad Galera, este trigo tiene una alta productividad y es de los más demandados, ya que su calidad es mayor que la de otros trigos, se recomienda su cultivo por regadío. El trigo de primavera de la variedad Badiel, es el que tiene una mayor resistencia a enfermedades, motivo por el que es el trigo de regadío con mayor producción. La última variedad de trigo blando que vamos a tratar es la variedad de trigo Califa Sur, presenta muy buena adaptación tanto en el norte como en el sur de la península y presenta altos valores tanto de fuerza como de proteínas.
Por otra parte, tenemos las variedades de trigo duro, la variedad Noviris, está presente mayormente en el norte de España y tiene una gran resistencia a enfermedades, sin embargo, es el terror de los celíacos, por su buen gluten. La siguiente variedad de trigo duro es el trigo variedad Kiko Nick, este trigo tiene una gran calidad semolera y pastera, con un gran contenido en proteína y calidad de su gluten. La variedad Athoris tiene un gran rendimiento y adaptabilidad, por lo que es perfecto para cualquier tipo de terreno. Finalmente el último tipo de trigo duro que vamos a tratar es la variedad Avispa, se trata de una de las variedades de trigo que más se cultivan en España, por su gran adaptabilidad, resistencia a enfermedades y su buen desarrollo.
Para la buena cosecha del trigo, se tiene que tener en cuenta que debe realizarse en lugares donde la temperatura mínima sea 3º y la máxima no suba de 33º, su temperatura óptima se encuentra entre 10ºC y 25ºC, el grado de humedad ideal se encuentra entre el 40% y el 70%, desde el espigamiento hasta la cosecha. Sin embargo, para la maduración del trigo es necesario un clima seco. Los suelos perfectos para este tipo de cultivo son suelos sueltos, profundos y fértiles, que estén libres de inundaciones con un pH comprendido entre 6.0 y 7.5, en suelos más ácidos es difícil su cultivo.
El trigo es un cereal conocido por su alta cantidad de fibra, por lo que de cara a la digestión es beneficioso para nuestro organismo, además nos proporciona magnesio, afectando positivamente al calcio y fósforo de nuestro cuerpo. También es indicado para prevenir afecciones cardiacas, ya que el trigo no contiene mucho colesterol o grasas saturadas y ayuda a regular los niveles de azúcar de nuestro cuerpo. En el caso del trigo integral, últimamente se han popularizado sus beneficios, de cara a perder peso. Por una parte, contiene fibras insolubles, también nos ayuda a disminuir la cantidad de colesterol “malo” de nuestro cuerpo.
Ya hemos comprobado como el trigo se ha convertido en la mejor opción para añadir a nuestro cuerpo el valor nutricional que necesitamos, de la forma más beneficiosa. Nos aporta proteínas de origen vegetal, ácido fólico, la Tiamina y un grupo de minerales como zinc, fósforo, selenio, potasio o hierro, todo ello hace que sea un alimento muy demandado por las personas que quieren mejorar su tejido muscular. También es beneficioso para combatir enfermedades como la artritis, ya que nivela la presión arterial.



