


La letra pequeña, pese a lo insignificante que pueda parecer debido a su tamaño, tiene una importancia realmente vital en todo tipo de contratos y más aun, cuando estamos hablando de un contrato bancario. La razón es sencilla y es que necesitamos saber que cuando estamos llevando a cabo un contrato bancario, nuestro dinero está de por medio. En este sentido, lo más importante no solo es leer toda la letra pequeña si no también, tratar de comprender el significado de la misma.
Hoy en día existen muchos bancos y es evidente, que hay una fuerte competencia entre ellos con el objetivo de tratar de captar a la mayor cantidad de clientes posibles. Evidentemente, para conseguir que su mensaje sea más positivo, siempre se resaltan las partes más importantes del acuerdo en letra grande a modo de slogan o publicidad, tratando de hacer desaparecer algunos aspectos que en la mayoría de los casos son desagradables para los clientes en general.
Dentro de esta letra pequeña, habitualmente nos vamos a encontrar con algún tipo de comisiones, subidas de interés con el paso del tiempo, requisitos varios para poder optar al contrato bancario, cláusulas que pueden llegar a ser beneficiosas únicamente para la entidad… en definitiva, toda una serie de aspectos que evidentemente no quedarían bien de cara al público, por lo que se tratan de esconder en este pequeño tamaño.
Comprendiendo la letra pequeña, nos puede servir para entender mucho mejor el contrato que estamos a punto de firmar y sobre todo, para no llegar a ningún acuerdo sobre algo que no nos interesa por el mero hecho de que no habíamos sido conscientes del mismo. Pese a que esta letra pequeña no está bien vista, es habitual encontrárnosla en todos los contratos bancarios puesto que obviamente, todas las obligaciones y derechos que surgen derivados de este contrato, tienen que estar reflejados en el mismo, ya sea a tamaño normal, grande o del que nos compete, la letra pequeña.
Gracias a esto, evitaremos futuras sorpresas para más adelante, teniendo siempre un mayor manejo de la operación, por lo que para tratar de ser engañados y acabar pagando por intereses que desconocíamos o aceptar condiciones que realmente no queremos, no hay que dejar pasar por alto nunca esta letra pequeña o las consecuencias pueden ser devastadoras.



