


Vivimos una época de inestabilidad económica en donde cada vez resulta más difícil hacer planes de futuro. El índice de paro es bastante elevado y la estabilidad laboral es cada vez algo más complicado. Todo esto, hace que muchas personas se pregunten acerca de su futuro y que alternativas pueden tener para poder vivir una jubilación sin problemas. Por este motivo, cada vez son más aquellas personas que optan por un plan de pensiones privado. Por el contrario, otras tantas personas, no saben realmente como funcionan o cual es la edad aconsejable para contratarlos por lo que vamos a ver algunas recomendaciones a la hora de contratar tu plan.
Realmente, no es que exista una edad recomendable para contratar estos planes, pero lo que si que cambia, es el tipo de plan escogido para según la edad que tengamos. De esta forma, deberemos de elegir un plan algo más agresivo, en el caso de que seamos menores de 30 años, más enfocado al ahorro, para ir reduciendo con el paso del tiempo debido a los intereses que nos ha ido generando con el paso de los años.
Dependiendo de la edad, la composición del plan será diferente. Esto es debido a que cuantos menos años tengamos, más tiempo podremos tener el plan activo y más beneficio podremos sacar del mismo. Lo recomendable según muchos expertos, es empezar antes de los 30 años, lo que es un buen momento para destinar una parte de nuestro primer trabajo a este plan para el futuro. En este aspecto, se recomienda un producto que cuente con más de un 80% de la inversión en la bolsa, ya que al haber un horizonte temporal mucho más largo, se pueden asumir más riesgos.
Conforme avanzamos la edad, se suelen ir repartiendo las variables, por lo que si te encuentras entre los 30 y los 40 años, deberías de considerar reducir tu inversión en renta variable hasta un 60% y meter en renta fija el 40% restante. Estos valores, seguirán cambiando con el tiempo, haciéndose más conservadores según vamos aumentando la edad a la que elegimos nuestro plan, en donde ya a partir de los 55 años, lo más habitual es elegir periodos de 24 meses de renta fija, para minimizar riesgos y asegurarnos una jubilación tranquila.



