


El avance de la tecnología llega prácticamente a todos los sectores por igual y tanto el progreso como la evolución, son una constante en el día a día de todas las actividades. De esta forma, los vehículos agrícolas han ido evolucionando con el tiempo en base a dos factores, aumentar la productividad del campo, así como mejorar también la ergonomía del trabajo agrícola. En base a esto, hemos ido evolucionando desde el uso de animales de tiro, hasta el empleo de sofisticados tractores en donde cada vez estos, cuentan con más funciones.
Los tractores han ido evolucionando y mejorando su diseño, en donde en un primer momento contaban con un motor de vapor, hasta los más motores de gasolina que podemos encontrar hoy en día. Lo mismo se puede de decir de las ruedas, en donde antiguamente algunos estaban desprovistos de estas, siendo en su mayoría de metal y cada vez más anchas, lo que les hacía parecer apisonadoras. Este tipo de ruedas era para dotar de una mayor consistencia y una mayor tracción al tractor.
La gran mayoría de los tractores seguían estos diseños en base a ruedas de metal, hasta que en 1918 se construyó el Waterloo Boy Tractor, un tractor que se convirtió en el precursor de la gama John Deere y que además contaba con la innovación de poseer una caja de cambios en el lateral de su motor.
El aspecto de las ruedas era algo que también iba evolucionando y fue para 1919, de la mano de Internacional Harverster, donde se construyó el primer tractor que contaba con un motor monocilíndrico, conocido como Mogul, que además cubría el medio de sus ruedas metálicas con una banda de caucho. Estos neumáticos primitivos, empezaron a permitir a estos tractores el poder circular por vías públicas sin dañarlas, por lo que su uso comenzó a ser bastante extensivo.
A partir de entonces, cubrir las ruedas con caucho era ya algo normal y empezaron a surgir evoluciones como ruedas encadenadas, parecidas a los modelos orugas de los tanques con el objetivo de mejorar la tracción de los mismos. En 1939, ya se empezaron a introducir grandes neumáticos inflables que es lo más parecido a lo que conocemos hoy en día. Por último y gracias a los avances, se fueron diseñando cada vez motores más potentes, con el objetivo de mejorar la capacidad de carga y también de arrastre hasta llegar a concebir los tractores de hoy en día, dejando de lado más prestaciones como son la cabina, más marchas o comodidades como por ejemplo calefacción.



