


La gran extensión en los terrenos de Castilla y León es la clave para hacer de la comunidad una tierra con fines agrícolas y ganaderos.
En la Comunidad, la encargada a nivel político de este sector es Milagros Marcos, designada desde el año 2015 como Consejera de Agricultura y Ganadería. Desde este estamento, se ofrecen ayudas y garantías para aquellos que se adentren en este sector y necesiten un empuje económico, así como a los que ya se encuentran en él.
En la ganadería castellano leonesa, según el último registro de la Junta en 2016, priman los ganados ovinos y porcinos, por detrás bovinos y con un porcentaje mucho menor, los caprinos. Los dos primeros casos superan sobradamente los 3 millones de unidades en cada especie.
Respecto a la agricultura, no resulta sencillo encontrar un cultivo acorde a las características del terreno y las frías temperaturas. Para escapar de este frío, predominan los cultivos de secano, desarrolladas de abril a septiembre.
La tierra de cultivo se dedica principalmente a los cultivos herbáceos como el trigo, la cebada, la harina…, guardando parte del terreno para el barbecho, dejando así descansar la tierra para que renueve sus nutrientes.
Aunque históricamente la rentabilidad de la agricultura era mayor a la de los ganados, en los últimos años se han invertidos los datos según ASAJA (Asociación Agraria de Jóvenes Agrarios).
El ambiente rural en Castilla y León es obvio, una tierra dedicada típicamente a este tipo de trabajos. La Comunidad busca apostar por la modernización de este sector, la mecanización de los trabajos para facilitar la siembra y recogida de cultivos, así como la crianza de animales. Igualmente se apuesta por el ahorro de recursos energéticos y la mejora del medio ambiente, que respete a la naturaleza y todo lo que la rodea.



