


El traje regional español adquiere su forma definitiva en la segunda mitad del Siglo XVII, cuando se afianza en las regiones de España el modo de vestir tradicional.
El traje típico de Salamanca es el charro. Pero a lo largo de los años cada pueblo le ha ido marcando con algunas características que le hacen algo singular. Ahora, vamos a detenernos en los pormenores de nuestro traje charro femenino de Macotera.
Antiguamente, eran bordados en lentejuela negra sobre tercipelo también en negro.
Hoy el trabajo fundamental de este traje es el bordado de los terciopelos y paños con mostacillas de colores, más de cuarenta tonalidades, con abalorios, que es una especie de mostacilla de mayor tamaño, ya que la antigua va desapareciendo y es difícil de encontrar. También se utiliza lentejuela de oro.
Los terciopelos son labrados y sin labrar. En la parte baja del manteo existe un terciopelo labrado que según los colores será más o menos antiguo. El morado con la flor verde es el más antiguo, ahora se utiliza el negro con morado sin labrar. El terciopelo sin labrar se usa para el dengue, las cintas, el síguemepollo y las puñetas.
Los instrumentos de trabajo son muy simples, el dedal, agujas muy finas de los números 18 y 19 y el hilo fino doblado de carrete de “La Cadena” número 50.
Aunque hoy en desuso, citaremos el “Miriñaque” enagua amplia de tela burda.
Actualmente se comienza vistiendo el “jubón negro” o chaquetilla corta, seguido de dos sayas de paño.
“El manteo” como pieza principal, es un faldón de paño en lana de Béjar negro o rojo bordado con cenefa abajo, rematada con cinta de terciopelo y ramos hechos con mostacilla y lentejuela. En la parte de abajo lleva una tira de terciopelo labrado y rematada con un festón calado y perforado.
“La Faltriquera”, o bolsita con festón perforado para guardar las pertenencias.
“El mandil”, con festón a los lados, bordado con mostacilla y rematado por un faralar o pañuelo de seda, tornasoldado, es decir, haciendo aguas.
“Las cintas”, en la parte posterior de la cintura para abajo. Se trata de cuatro cintas, dos muy bordadas y rematadas con flecos de oro y otras dos más cortas.
“Puñetas”, son pulseras anchas bordadas que llegan hasta el codo. Están bordadas en mostacilla y remate en puntilla tableada, abotonada con botones de plata. Algunos trajes con botones de oro.
“Pañoleta blanca de hombros”, va sobre el jubón negro y sobre esta se colocará el dengue. Es un pañuelo realizado con cuadritos de vainicas y cada uno de estos con dibujos bordados en mostacilla. Es de puntilla y entredoses de encajes entre cuadro y cuadro. Lleva dibujos de dragones, mariposas, crisantemos y flores. En Macotera hay pañuelos perforados, sin puntillas, van terminados en ondas de festón, los dibujos quedan perforados sobre la misma tela.
“El dengue”, es una especie de chal echado por los hombros, de forma circular por la parte de atrás y cruzado por la de adelante por medio de dos cintas. Está bordado en mostacilla sobre terciopelo y rematado con flecos de oro.
“Pañuelo de cabeza”, cubre el peinado de rizos y moña, es de tul con labores de cadeneta y dibujos de limones, partidores, etc. de forma cuadrada, en la parte exterior sobre el bordado de cadeneta van cosidas las lentejuelas de oro.
“Las medias”, son de algodón blanco, caladas y hechas con aguja media, llevan muchas labores.
“Las chinelas”, o zapatillas, son de terciopelo bordadas como todo el traje, con mostacilla de colores, sin nada de tacón.
“Dibujos y motivos en el bordado”. Dentro de una gran variedad, destacaremos: limones, ramos de flores, ramos entrelazados, tulipanes, mariposas, partidores, cisnes, dragones y la peculiar “pájara”, que suele ser el centro de donde salen adornos de ramajes simétricos.
“El tocado”, cubriendo las orejas van los rodetes que están hechos con trenzas de pelo caladas de cuatro ramales, adornadas con borquillones de oro; una moña de picaporte de diez y seis ramales donde va prendido el “síguemepollo”.
“Adornos”, el traje, se realiza con ricos adornos de collares de oro de filigrana, aderezos, galápagos, cruces de aljófar y diamantes, que cubre totalmente la pechera.
Son muchos los complementos que se necesitan para vestir con gusto a una charra macoterana.
El traje charro se lucía hace años en la Fiesta de la Cruz. También se lucían estos trajes en las fiestas locales, provinciales, en los recibimientos y bailes regionales.
Información sacada del libro “Macotera, de la macolla al monte”



