


Contando los días para San Roque, vamos abriendo boca recordando la Loa del año 2008 escrita por Francisco Blázquez Sánchez (Fachenda):
Que San Roque me ilumine
hasta que esto yo termine.
En un día tan señalado
con nostalgia, de verdad
viejos tiempos del pasado
yo os propongo recordar.
Estos tiempos que han volado
¡Dios que lejos están!
Pasean por mi memoria
vivencias de tierna infancia
que ya con lejanía
pierden en fisonomía
y ganan en importancia.
Y cual si fuera una noria,
arcabuz tras arcabuz,
cosas que ya son historia
van encendiendo su luz.
Mis recuerdos van primero
a nuestro querido hospital
con aquellas buenas monjas.
Yo aprendí a deletrear,
pues fue mi primera escuela,
con Sor Concepción y Sor Elena
también con Sor Rafaela
y gracias las he de dar.
Don Ataulfo y el “Pinto”
Don Jerónimo y Valentín
con paciencia y cogototes
me enseñaron a escribir.
Estábamos en las escuelas
de las niñas separados
pues alguien puso la norma
que juntos era pecado.
Recordaréis las formaciones
los cánticos entonados
el queso y la leche en polvo
que América había mandado.
Cómo no de las estufas
que llevamos a la escuela
aquellas latas de sardinas
que de ascuas iban llenas.
Y en tres libros resumida
estaba nuestra cultura
“Cartilla”, “Catón” y “Enciclopedia”
¡Ah! y el Catecismo del Cura.
Aquellos crudos inviernos
venga frío, venga a llover
y nosotros mal vestidos
“katiuskas” en los pies
con grietas y sabañones
recordad las curaciones
que nos teníamos que hacer.
¿Recordáis los pantalones
con remiendos por doquier?
raja al culo y un tirante
no había otros que poner.
Todos llenos de remiendos
del roce y por los desgastes
calcetines que del uso
estaban llenos de tomates.
¡Qué ilusión aquellos juegos!
todos eran en la calle
algunos de compañeros
otros individuales.
Del “Tangue” y de los “Cuadrines”,
“Palmo”, “Carrete” y “Mahón”
“Cahimbo”, “Aro”, “Palmeta”
“Los Montones” o “El Peón”
“Los Brinquillos” y “Las Mecas”
“Jinque”, “Pelota o Balón”
“Gato”, “Alfileres”, “Con-con”
y las niñas, las muñecas.
Que recordéis yo quiero
las lumbres de “Garrobaza”
el pegar los “Escarbones”
pa quitar los tiritones
a cambio de algunas cabras
y también de sabañones.
También estaban los fantasmas
que por las noches salían
dudo si cuerpos o almas,
¡vaya miedo nos metían!
No doy Fe de que existieran
aunque dicen que los vieron
serían habladurías,
a ninguno detuvieron.
Veo, las gallinas por las calles,
los marranos al porquero,
las vacas iban al prao,
las chivas al espigadero.
El marrano San Antón
que, algún rico regalaba,
por las calles peatón
por todo el pueblo él andaba
en busca de las migajas
de lo poco que sobraba.
Y fueron macoteranos
que aunque no hicieron historia
por algo les recordamos
están en nuestra memoria.
Aquellas duras mujeres
sentadas a la solana
cosiendo y parloteando
algunas hilando lana
o zurciendo calcetines
o remendando la pana.
Yo veo aquellos serenos
envueltos en sus capotes,
farol encendido y lanza en ristre
señuelos de Don Quijote,
que aquellas noches de invierno
nuestras calles recorrían
cantándonos cada hora
y el tiempo que nos hacía.
A Domingo y sus pregones
y a su esposa “la María”
con la cal que nos vendía
pa jabelgar paredones
o quitar “Esbarrancones”
de un blanco que relucía.
Era “El tío Oliva” el trapero
que los cambios nos hacía
y “Trini” era el “Limosnero”
el de “Pa `bajo” y “Pa `rriba”.
Como no, de los posadas,
afiladores, manteros y muleteros;
de gente que allí paraba
o también los panaderos
“El Tío lucio” y Juan Miguel
y de Juanito “El Hornero”.
Tienes que ir a por el pan
“no se te olvide la Tarja”
cuenta las rayas que van
no te dejes engañar
mira a ver cuantas te marcan.
Con los dulces Eufemiano
y la Señora Bernarda
regaliz, palo dulce y goloseo
Juan de la “Pericacha”.
Pristi, Ángel, Jorobilla,
Chaga o el “Tío porreto”
cuantos pares de zapatos
¡qué cantidad de remiendos!
tenían que hacer que duraran
casi que fueran eternos.
Que se te ha roto una silla
pues a “Chato el Silletero”
que se te va una cazuela
Jacinto “El Hojalatero”.
Del comercio el “Tío Maruso”
de Elena la carnicera
pescados “Galo”, “Cabra” o “Pachín”
y también Cruz el “Panera”
de la ropa de vestir
Antonio el de la Tendera.
Estaba “La Carilisa”
en otro lugar “Pastorín”
que nos vendía el queso
bien a ojo, bien al peso
y también “Aceiterín”.
De Ángel el “Albardero”
del herrero de Ventosa
de los carros del “Mudo”
“Esparramas” y gaseosa.
De la Nati y de Claudio
así como las Fidelas
de las tabernas de Cele
de Moreno y los Ponderas.
En casa mi abuelo “Fachenda”
buen vino allí se vendía
desahogó algunas penas
proporcionó alegrías.
Siendo “Pegote” el barbero
y el herrero “Pericache”
siendo “Contra” el peluquero
que arreglaba los pelajes
mientras Lucas y Canin
nos reparaban los baches
y con Damián a los corderos
nos llegó de otros parajes
un tal Felipe “El Lechero”.
Don Agustín y Don Lucio
los dos médicos que había
remediaban nuestros males
con tiento y sabiduría
Roque y el “Tío Calores”
junto a Juan “El Boticario”
nos ponían lo que decían
ajustándose al recetario.
“Trilla” y Maxi eran los sastres
“El Dulio” cisco vendía
Adolfo estaba en la plaza
Isabel en las Cuatro Esquinas
y en las Aceras “Vinato”
tenían las carnicerías.
Don Leo y Don Marcelino
llevaban lo religioso
y luego estaba Cayetano
para todo lo Oficioso.
También estaba el “Tío Tango”
que leche en casa vendía,
donde se iba cada día
con la lechera a buscar.
Y recuerdo alguna moza
que allí la iba a comprar,
que a veces acompañé,
que comencé a cortejar.
Son mis primeros amores
y yo loco de alegría,
con ilusión y rubores,
buscaba su compañía
Recordaréis la Cuaresma
que tristeza provocaba
el miedo que nos metían
los sermones que nos daban
o se hacía lo que decían
o allí nadie se salvaba.
No se podía cantar
el cine no lo ponían
la radio no se escuchaba
las campanas no tañían
y entre rezos y oración
las matracas nos decían
que había un nuevo sermón.
Como no recordar el salón
que curas y chanes llevaron
que entre cortes y apagón
algún que otro achuchón
sin querer proporcionaron.
Que os diré de las matanzas
del cerdo y las chamusqueras
de todo su ritual
y todo lo que conlleva
deshacer, apartar, picar
condimentar y embutir
y la vejiga implar
pa podernos divertir.
De las vacas del “Tío Ñurris”
¡qué buenas tardes nos dieron!
enmaromadas por las calles
camino del matadero.
Del pozo del “Tío Porreto”
de la Noria o el Fortín
de las Fuentes de Santana
y de la Fuente el Carril.
Resuenan unas palabras
que me gusta recordar
Rodilla, Coladera,
Hachuelo o Faltriquera
y nuestra joya “Bisnera”
que solo es de “La Marrá”
se llevaban los Fardeles
y la fiambrera dentro iba
para saciar los menesteres
con lo que había de comida.
La galga o freno del carro
las barcinas “pa ´acarrear”
el tablón de la basura
el cesto en el eje va
para mantener la frescura
del barril con agua pura
no se vaya a calentar.
Teníamos los garabatos
que del pozo nos sacaban
los calderos que caían
y en la lumbre las estrebedes
con los pucheros que hervían.
Y aquellas viejas bicicletas
que alquilaba “Colorao”
pasear por la carretera
con árboles a los “laos”
y como no de las Cañás
¡Qué de historias se han contao!
Recordemos las vendimias
cuando aquí viñas había
eran días de trabajo
pero también de alegría
¡!Qué juerga con los lagarejos
que a las mozas se ponían!
Y va mi recuerdo especial
para aquella peña “El Toro”
viejos tiempos de amistad
viejos tiempos que yo añoro
aunque ya nada es igual.
Por las noches a la plaza
debajo de los soportales
no parábamos en casa
y no juntábamos dos reales
y estando deliberando
si te entraba el apretón
de golpe salías volando
al callejón de Servando
o también al cañerón.
Algo tenemos que hacer,
planteaba el parlamento,
la solución al momento:
a saltar unos corrales
a robar gallo o gallina
o cazar unos pardales.
De aquellos largos veranos
calurosos por demás
de los duros segadores
del tener que acarrear,
de los bueyes, de las eras,
de las vueltas al trillar,
de la sombra bajo el carro,
del tener que madrugar,
del barril del agua fresca
y del podemos echar
algunos ratos la siesta.
Y ya en pleno verano
casi acabadas las eras
con los carros se corría
se ponían las escaleras
había jaleos por el sitio
buscando el mejor que hubiera
se hacía la plaza de toros
se aproximaban las fiestas.
Y ya que en ellas estamos
casi aquí finalizamos.
El tiempo para nosotros
no va por el calendario
para mí y para vosotros
y para todo el vecindario
es nuestro santo patrón
el que nos marca el diario.
Porque nuestras despedidas son
“Bueno hasta el año que viene”
deseándonos lo mejor
que nos volvamos a ver
si es eso lo que Dios quiere.
Y como debo finalizar
aquí os dejo mi equipaje
debemos ir a bailar
terminemos nuestro viaje.
Y a ti querido patrón
como siempre te pedimos
con cariño y devoción
que si alguna cogida sufrimos
quede en susto o revolcón.
Solo una cosa me falta
que también quiero decir
vaya esto por mi nieta
que aunque no ha nacido aquí
ha de ser macoterana
y de ello ha de presumir.
Así doy fin a mi Loa
de estos recuerdos que guardo
que la nostalgia provoca
y hoy con vosotros comparto.
Y siendo día de nuestro patrón
de toros, fiesta y alboroque
así termina mi Loa,
GRITANDO:
VIVA SAN ROQUE
VIVA LA VIRGEN DE LA ENCINA
VIVA MACOTERA



